domingo, 23 de agosto de 2009

Infinita Ausencia

Es un dia como cualquier otro, pero no uno tan loco. Ya ni me acuerdo de que manera comenzo, solo se que es tarde, que mi serie favorita termino.

Veo a mi lado el cigarrillo terminado, una botella de agua vacia y mi celular apagado. Me diluyo en ese tema musical que desaparrama hacia todos lados mi melancolia, bruto dolor en el pecho y ese aire que quiero succionar del cuarto para que mis pulmones puedan aprovechar.

Tengo los ojos cansados, y una almohada esperandome como esa amante que se recuesta sobre el colchon esperando que me acueste a su lado. Ella cree que soy su caballero brindandole proteccion en una noche extraña, y se apoya de la manera mas comoda, cree que al cerrar sus ojos junto a mi, podra sentir sus alas expanderse dejandola volar y por unas horas se podra escapar. Yo tonto la abrazo y ruego porque junto a ella me pueda llevar.


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