domingo, 27 de abril de 2008

Amor...

Yo estaba junto a mi abuelo y sus amigos en el bar, mientras ellos tomaban su ajenjo, yo estaba contento por estar tomando una coca-cola en compañia de quien hasta el día de hoy es un pilar en mi vida, mi abuelo !..
Estaban hablando y uno de ellos contaba que su hijo estaba destrozado porque se había separado de su mujer, y que el no sabia que hacer por su hijo.
Un hombre que estaba en otra mesa, al escuchar lo que decía el amigo de mi abuelo se levanto, le pago al mozo la cuenta, y cuando se estaba retirando dijo:

"El amor es algo traicionero, y a la hora de caer, el corazón es el primero.."

Pero con 12 años no tenia ni la menor idea de lo que el estaba hablando. Así que solo recordé la frase como una frase bonita.

Pasaron los años, y fui creciendo. Un día como cualquier otro, la encontré. Morocha, ni tan alta, ni tan baja, hermosa como ninguna, pero de las que verdaderamente son hermosas, de esas mujeres que hasta cuando despiertan a tu lado, despeinadas, podes ver como brillan e iluminan a tu vida.
Pero el amor es ciego, y si, es tan ciego que ese día no vi al auto estacionado y lamentablemente me lo lleve puesto, gracias a dios, ni el dueño del auto ni ella vieron mi tremendo accidente.

Con el tiempo todo se fue dando, conseguí su dirección de correo y empezamos a hablar, ella venia con problemas con un amigo, y con la típica actitud que le sobresale a cualquier hombre, no dude de colgarme de esa herida, para hundirlo a el lo suficiente como para que el día que arreglen ese problema yo este bien con dios y con el diablo, para poder así seguir viento en popa.

Así pasamos cerca de 2 semanas hablando desde las 10 de la noche hasta las 3 o 4 de la mañana, ni hablar que mas de una vez obtuve un lindo "sin admisión" en nuestras conversaciones por ser un poco mal llevado.

Un día me dio pie para ir a su casa, me puso a pruebas, ni hablar que no dude en aceptar. Al llegar a su casa con un "Hola", un beso robado, y a la vez buscado por ambos, algo mas que una amistad fue asegurado.

Fuimos creciendo juntos, pero como siempre el hombre es débil, y la mujer es fuerte, entonces como cualquier "hombre" no quería ser menos, y agregue ciertas historias para hacerme fuerte en el campo del amor. Todo iba de maravillas, con idas y vueltas, que pareja no las tiene no?.

Pero bueno, todo lo lindo en algún momento se tiene que terminar. Es lo que tiene que pasar para demostrarle al ser humano que la vida no es color de rosa, sino que la vida es gris, y dependiendo de los colores que uses en ella, podes llegado el momento ver que tan cerca del rosa llegaste.
Pero digamos que en esa época, no tenia ni idea de cuales eran los colores primarios, así que podría decir que pinte un marrón oscuro.

Las cosas no iban bien y esas historias de amor que me atreví a sumar me jugaron en contra, como toda mentira que uno dice en su vida, tarde o temprano sale a la luz, y pierde mas de lo que gana.

La lastime y ella no, solo me fue con la verdad, me dijo que lo nuestro no podía seguir, me llevo su tiempo como toda relación aceptar tal decisión. Pero así fue, así morí, así perdí.

Caí bajo, tan bajo como cualquier hombre pudo alguna vez llegar a caer por el amor. Al verla en la calle un puñal atravesaba mi pecho y salia por mi espalda como si nada. Mi corazón estaba destruido, y quemaba, habría sido mas fácil sacarlo de mi cuerpo que tenerlo conmigo en cada momento.

Pero, no me bastaba con tanta culpa, tuve que recordar esa frase que dijo este hombre en el bar aquel día:

"El amor es algo traicionero, y a la hora de caer, el corazón es el primero".

Y si, cayo, y cayo fuerte, como una piedra cae al mar, hundiéndose en su inmensidad.
Que cobarde fui, por mi inmensa estupidez yo la perdí. Porque le mentí, porque la herí, como si fuera tan fácil pensar que solo la perdí.

Con el tiempo fui tratando de cerrar esa herida, hasta el día de hoy esa herida todavía esta presente, y hay dias que pareciera como que nada de ella se curo.

Después de un tiempo volví a verla, me encantaría poder decirle que esta hermosa, y mas aun, me encantaría decirle que todavía la amo como nunca voy a amar a nadie, que me perdone por lastimarla. Pero veo su mano derecha y esta agarrando la mano de su amigo, y ya esta, se me humedecieron los ojos, siento un vació inmenso en el pecho, terminó dándole un beso.

Es impresionante como sentia ese cuchillo sin filo destrozando mi corazón, acto seguido, caigo de rodillas al piso y no hago otra cosa mas que llorar...

Un señor mayor se acerco a mi, a preguntarme que me sucede, si me encontraba bien. Es un hombre de bien, un señor que al ver su cara se puede ver que el ya fue y volvió en el camino de la vida, me parecía algo familiar pero no logre deducir de donde.

Parándome, y poniendo una mano en su hombro le dije:

"Si estoy bien señor, solo veo a la mujer que amo siendo feliz y no precisamente conmigo. Pero siempre le voy a desear lo mejor, aunque lo tenga y no lo viva a mi lado... Creo que ese es mi anhelo."

Este hombre me sonrió, me seco las lagrimas como si fuera mi abuelo, y luego me dijo:

"El amor es algo traicionero, y a la hora de caer, el corazón es el primero..."


Hoy tengo 2 hijos y estoy casado, muy debes en cuando la veo camino al trabajo, esta es una ciudad chica, cada vez que la veo solo logro recordar esa frase de este hombre, con una sonrisa me acuerdo de lo que yo anhelo para ella... Ojalá lo este viviendo.




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